LONDRES.- Quizás el trámite del triunfo de Juan Martín del Potro ante el japonés Go Soeda por 6-2, 6-3, 1-6 y 6-4 no dejó mucho para analizar. Más allá del viaje al espacio exterior que tuvo en el tercer set, "Delpo" sigue mostrando solidez en sus golpes y movimientos. Lo que sí capturó la atención es lo que dijo en la conferencia de prensa: confirmó que él no pidió que programen su partido más tarde para poder ver Boca-Corinthians. Eso pasó antes de que se produjera la sorpresa, no de Wimbledon, sino del año: Rafael Nadal fue eliminado.

La cuarta jornada de competencia en el All England fue gratificante para Del Potro, que seguramente no quedó tan feliz con el empate de su equipo en la final de la Copa Libertadores. El tandilense confirmó que se quedó despierto hasta las 4 de la madrugada de Londres viendo el partido, pero desmintió lo que se había dicho antes del encuentro. "Si yo hago eso, otro tenista pide un cambio de horario porque quiere ver a España en la Eurocopa, otro para ir a bailar, otro porque quiere ir de shopping... van a terminan jugando ustedes (por los periodistas)", dijo riéndose Del Potro.

Siguiendo en el fútbol, el número nueve del mundo fue optimista con respecto al desenlace de la final. "Boca ha ganado finales en Brasil, así que confío que puedan ganar", anheló.

Retomando su deporte, Del Potro analizó lo que se aproxima. Mañana, otra vez se topará con un jugador japonés y es consciente que Kei Nishikori subirá el nivel de dificultad para conseguir otra victoria. "Será más difícil porque ya es una tercera ronda y él jugó muy bien", alertó Del Potro sobre el vencedor del francés Florent Serra en sets corridos. "Es un jugador peligroso, muy rápido y a quien la pelota siempre le queda a la altura de la cintura; algo que a muchos no les pasa. Tendré que sacar mucho mejor que contra Soeda", reconoció.

A diferencia de Del Potro, que terminó con la luz del día su triunfo, a Nadal se le vino la noche en todos los sentidos. No sólo porque se tuvo que apelar al techo corredizo de la cancha central ya que la noche amenazaba, sino porque Lukaz Rosol le ganó por 6-7 (9-11), 6-4, 6-4, 2-6 y 6-4. El español sufrió su más temprana derrota en un Grand Slam en siete años ante un jugador que por primera vez está en el cuadro principal.

"No sé qué decir. Estoy perplejo. Es un sueño para mí, Nadal es una superestrella", dijo el checo que chocará ahora ante el alemán Philipp Kohlschreiber.

"A todos nos sorprende cuando alguien juega así. Golpeó todas las bolas, metió todos los saques donde quiso. Más que sorprenderme lo veo casi irreal", reconoció Nadal. (DPA-Télam-Especial)